La Colección

Madre y niño
Fontainebleau, verano-otoño 1921
Óleo sobre lienzo, 162 x 97 cm
Colección particular. Cortesía 
Fundación Almine y Bernard 
Ruiz-Picasso para el Arte

Zervos, vol. VI, 1392

Madre y niño

Entre 1921 y 1923, Picasso dedicó un importante grupo de obras al tema de la maternidad. A la vez que recuerda sus composiciones del mismo asunto de los años del Bateau Lavoir, este nuevo conjunto de dibujos y pinturas refleja la alegría y el asombro del artista por ser padre: Paul, llamado Paulo, hijo suyo y de su esposa Olga, nació en París el 4 de febrero de 1921. El niño, solo o, más a menudo, en los brazos de su madre, pasó a ser tema predilecto de sus pinturas y dibujos.

Madre y niño muestra a Olga sentada frente al artista en un banco de piedra, envuelta en un amplio paño gris y sosteniendo a Paulo en sus brazos. Su rostro se puede leer frontalmente y como estudio de tres cuartos; contempla al niño, que mira al frente. La idea del cuadro se basó parcialmente en fotografías y dibujos hechos en Fontainebleau, donde la familia Picasso veraneó en 1921. Dos dibujos del 6 de julio, dos fotografías fechadas el 10 de julio y un dibujo del 25 de julio componen un grupo inicial de imágenes de Olga en el jardín con Paulo sobre las rodillas . Un dibujo del 11 de julio sitúa al niño entre las manos de su madre . La actitud de ambos y su colocación en la obra sugiere una conexión entre una fotografía tomada el 10 de agosto y la composición final. Aunque Picasso consultaría todas esas imágenes en las etapas preparatorias, la pintura difiere de sus fuentes: el entorno, por ejemplo, carece del más mínimo detalle. Y, sobre todo, el rostro de Olga, perfectamente reconocible en los dibujos, se ha engrosado y despersonalizado, y su cuerpo se ha metamorfoseado en una figura colosal que hace pensar en las estatuas grecorromanas que Picasso había visto en su viaje a Italia (1917), al tiempo que refleja los cambios del cuerpo de Olga durante el embarazo. El agigantamiento y los aspectos escultóricos de las figuras están acentuados por la desnudez del entorno y el predominio de tonos grises y blancos, de suerte que la joven madre se transforma en una alegoría de la Virgen María. Además, el paño que envuelve a Olga y la vestidura blanca del niño comunican a la pintura una solemnidad que la aproxima a las muchas composiciones de la Virgen con el Niño, pintadas en grisalla o esculpidas en piedra, que pueden verse en las salas de pintura y escultura del Louvre. Como ha señalado Richardson, otra fuente de inspiración obvia son los altorrelieves del taller de Jean Goujon que se encuentran igualmente en el Louvre . La monocromía de la piedra, los enormes huecos tallados de los paños, que recogen la luz, y la dimensión arquitectónica de las figuras de La Caridad romana están en diálogo directo con esta maternidad de Picasso.

Picasso también admiraba a Renoir –cuya muerte en diciembre de 1919 dio lugar a una gran exposición retrospectiva al año siguiente –, y algunas de las obras que expuso en octubre de 1919 en la galería de Rosenberg eran "al estilo de Renoir" . Se puede afirmar casi con certeza que los desnudos de Renoir, de los que Picasso poseía una muestra, inspiraron el tamaño monumental de las figuras, el empleo de tonos rosas mezclados con blancos y la factura espesa y sumaria de Madre y niño. La impresión de relieve es aún más pronunciada gracias al uso sostenido de matices de negro que ahondan las sombras y acentúan los volúmenes, así como a la multiplicidad de puntos de vista, una técnica aprendida de Cézanne. El sistema de manipulación pictórica de Picasso, basado en un estudio combinado de modelos, dibujos y fotografías, hace pensar en el ensamblaje y la yuxtaposición de elementos dispares en el cubismo sintético. Es un proceso que se detecta al mismo tiempo en las dos grandes versiones de sus Tres músicos.

Teniendo como punto de partida la "emoción inicial"  que producía en él la vista de Olga y Paulo, Picasso transformó a sus modelos con arreglo a los cánones de la Antigüedad y el clasicismo, a la vez que prestaba un sentido universal al tema de la maternidad. Ésta es una poderosa obra de síntesis, y, al separar las diferentes formas, el artista nos recuerda que para él "la naturaleza y el arte, por ser cosas diferentes, nunca podrán ser lo mismo" .

Cécile Godefroy en Pablo Picasso: 43 Obras (FMPM.LPCBRP y FABA, 2010, p. 60-65).

  • Olga Khokhlova<br>con mantilla
  • Frutero
  • Madre y niño
  • Acróbata
  • Mujer con los brazos levantados
  • Naturaleza muerta con cráneo y tres erizos
  • Jacqueline sentada
  • Bañista
  • Mosquetero con espada
  • Pequeña figura
  • Bañista jugando
  • Insecto