La Colección

Pequeña figura
París, 1907 (fundida en 1964)
Bronce
23,5 x 5,5 x 5,5 cm
Museo Picasso Málaga
Donación de Christine Ruiz-Picasso 
(MPM1.60)

Pequeña figura

En 1907, a instancias de André Derain,  Pablo Picasso visitó por primera vez el museo del Trocadéro de París. Aquel encuentro con una amplia gama de objetos de África y Oceanía, muchos recientemente incorporados a las colecciones del museo, no sólo dejó huella en su gran pintura del mismo año, Las señoritas de Aviñón (MOMA, Nueva York), sino también en sus restantes actividades artísticas, como la escultura.

Las audaces simplificaciones de la forma en las piezas tribales, los materiales y los utensilios básicos empleados en su producción y sus asociaciones mágicas abrieron los ojos de Picasso a la posibilidad de lograr una fuerza comparable en su arte. Una declaración posterior a André Malraux (André Malraux, La Tête d’obsidienne. Gallimard, 1976, pp. 17-19) confirma su resolución de romper a toda costa con la tradición: “A todos nos encantaban los fetiches […]. Las máscaras no eran esculturas como las otras. En absoluto. Eran cosas mágicas. […] Las piezas negras eran intercesseurs, mediadores, desde entonces conozco esa palabra en francés. Contra todo; contra los espíritus desconocidos, amenazantes. Yo miraba siempre los fetiches. Comprendí: yo también estoy contra todo”. 



Marilyn McCully en Picasso. Pequeña figura. La colección en contexto (MPM, 2007, p. 21).

  • Olga Khokhlova<br>con mantilla
  • Frutero
  • Madre y niño
  • Acróbata
  • Mujer con los brazos levantados
  • Naturaleza muerta con cráneo y tres erizos
  • Jacqueline sentada
  • Bañista
  • Mosquetero con espada
  • Pequeña figura
  • Bañista jugando
  • Insecto